2 - 6 de Marzo 2011, Verona, Italia
organizado por Veronafiere

Visita Verona

Verona, ciudad patrimonio de la humanidad

Verona es una ciudad donde la historia y el arte se entrelazan en una continua y fascinante unión, que sorprende por los numerosos signos importantes, que aún pueden apreciarse, de cada una de las épocas históricas que ha atravesado: los asentamientos romanos, la época de las comunas libres, el tiempo de la Señoría de los Scaligeri, las dominaciones de Venecia y de los Habsburgo. Atravesando el centro histórico, a ambas orillas del Adigio, a cada paso corresponde una vista de una importante obra de arte antigua, incluso de milenios atrás.
Una visita ideal inicia en la central Piazza Bra, dominada por la mole de la Arena, anfiteatro romano del Siglo I d.C., que en sus gradas acoge aún hoy a los más de veintidós mil espectadores que asisten a la prestigiosa temporada lírica y a otros espectáculos. Alrededor de la plaza están también los bellos Palacios Barbieri y de la Gran Guardia. En el paseo del "Liston" y en la elegante Via Mazzini se realiza el ritual paseo de los veroneses. Al final de la vía surge uno de los símbolos de la arquitectura ciudadana, la Casa de Julieta, protagonista de la conocida obra de Shakespeare.
Poco distante, en el emplazamiento del antiguo foro romano, se abre Piazza delle Erbe, actualmente sede del mercado ciudadano, rodeada de edificios y torres de varias épocas y caracterizada por la presencia de la fuente de Madonna Verona. Pasando bajo el arco de la Costa se entra en la Piazza dei Signori, lugar que nos recuerda sobre todo las memorias de Scaligero, con los imponentes Palazzo della Famiglia y el del Capitán y las bellísimas Arche Scaligere, tumbas monumentales de Cangrande y sus familiares. La característica via Sottoriva lleva a asomarse al Adigio precisamente en el punto donde domina majestuosa la basílica de Santa Anastasia, rica de obras medievales y renacentistas. Del otro lado del río, poco después del Ponte Pietra, se aprecia el Teatro Romano. Continuando la línea del río, se llega al Duomo, la catedral, que en su armonioso interior gótico conserva un inestimable retablo de Tiziano.
La amplia ansa del río, que encierra el núcleo histórico de la ciudad, acaba en las singulares arcadas del puente almenado de Castelvecchio, otra opera de Scaligero que data del siglo XIV, cuya torre maestra acoge las importantes colecciones del museo. Siguiendo por la orilla del río, el itinerario de visita se concluye en la Basílica de San Zeno, una de las más bellas e importantes iglesias románicas italianas. Auténticas obras de arte, como el portal de azulejos de bronce y el tríptico de Mantegna en el altar mayor, testimonian dignamente un periodo histórico y artístico especialmente floreciente para la ciudad.